jueves 14 de junio de 2007

En Petare la gente construyó una universidad en un año, y el gobierno lleva tres sin darle el permiso de funcionamiento

Directivos, docentes, monitores deportivos y reopresentantes de la comunidad educativa del Instituto Universitario Jesús Obrero, de MESUCA (Petare)

Desde hace ya tres años, un imponente edificio se levanta en Petare, sector Mesuca, subiendo por San Pascual. Es la sede del Instituto Universitario Jesús Obrero. Como nos contó su director, el Profesor Jim Ferrer, junto a la profesora de Informática Jenny Pérez y el coordinador deportivo Wilfredo Rodríguez, este Instituto es la sede de muchas actividades culturales, deportivas, sociales y comunitarias.

Esta es la cancha que, junto con el resto de la estructura, fue construida en sólo un año, mientras el gobierno ya ha tardado tres en darle el permiso de funcionamiento, que la comunidad aun espera.

En efecto, allí funcionan las misiones, se hacen los torneos deportivos, se dictan talleres y cursos, se reúnen incluso los Consejos Comunales. Lo único que no funciona aun, lamentablemente… es el propio Instituto Universitario, porque a algún burócrata en el Ministerio de Educación no le ha dado la gana de ponerle una firma a un papel.

El edificio y la cancha deportiva se construyeron en apenas un año, con un aporte inicial de Empresas Polar, la gerencia técnica y educativa de Fe y Alegría, y la decidida participación de la comunidad. En ponerle la firma al permiso el Ministerio de Educación ya ha tardado tres años...


Coordinadora del área de informática, Profesora Jenny Pérez

Para los funcionarios, el asunto de la firma, del permiso, del sello y el "ejecútese" es un asunto formal, burócrático, de trámite y papeleo, en fin. Pero para los jóvenes de Petare es un asunto de vida o muerte: Como refirió la profesora Jenny Pérez, coordinadora del área de informática, "da dolor recordar a los jóvenes que tuvimos aquí en nuestras aulas en algun curso o taller, pero que al no haber continuidad en la actividad académica regresaron a los callejones y escaleras, y allí encontraron la muerte".



Vista del modernísimo laboratorio de informática, con sus equipos de estreno esperando a los jóvenes de Petare, que "por ahora" siguen aguardando que el gobierno se sirva autorizar el funcionamiento del Instituto Universitario Jesús Obrero.


Los jóvenes vecinos de los barrios Unión, Mesuca, La Fenix y Valle Alto, entre muchos otros que circundan el edificio que para ellos es símbolo de esperanza, no entienden la renuencia oficial en dar la habilitación que permita la puesta en marcha de "su" universidad petareña.

Willian Maikel Velazco tiene 21 años. Un tiro en una pierna lo retiró de las canchas de basquet, pero no le quitó sus ganas de aprender y "ser alguien" : "El gobierno dice que la educación es primero, y por eso hacen las misiones Robinson, Sucre y Ribas, que con todos sus defectos le han permitido a alguna gente empezar a salir de la ignorancia. Entonces yo no entiendo porque no dejan que la gente de Fe y Alegría, que es gente que siempre hace las cosas muy bien, abran la universidad aquí en el barrio no para enseñarnos unas cintas de VHS, sino para darnos educación fina, calidad. El presidente dice que uno de los motores de su gobierno es moral y luces. Aqui tenemos las luces apagadas por que a un enfluxado del gobierno no le ha dado la gana de poner una firma en un papel. Eso no es socialismo ni es nada. Eso es brutalidad".

Estudiantes del Colegio "La Piedra", de Fe y Alegría, usan las instalaciones del Instituto Universitario Jesús Obrero, porque la estructura de su colegio esta amenazada por un derrumbe.

Otros jóvenes como Frank Arguinzones aun confían en que la sensatez impere en el gobierno, "porque no pueden ser tan becerros que no se den cuenta de que no dar el permiso es una raya para el gobierno y para el presidente". Con un franela roja, en la que aun se leen las letras que hablaban de los no alcanzados "diez millones", Frank dice que "el nuevo Ministro de Educación Superior si va a dar el permiso. Ese hombre tiene cara de serio, de que viene de abajo, de que sabe lo que es pasar trabajo. El que estaba antes, el de los bigoticos, se veia como muy sifrino, hablaba raro y no miraba de frente. Yo si creo que el gobierno va adar ese permiso rápido. Tiene que ser".

Entre esperanzas y desesperos, el tiempo sigue pasando. En lo más alto de Petare una verdadera universidad "barrio adentro y cerro arriba" aguarda por un autógrafo de un burócrata. Cada día, cada fin de semana, jóvenes que pudieran estar incorporados a la dinámica positiva del conocimiento son pasto de la cultura de la muerte, y alimento de las rojas estadísticas de un país que se desangra.

¡Ojala los burócratas tuvieran la sensibilidad social y la eficiencia que han demostrado estos educadores y dirigentes comunitarios, chavistas unos, opositores otros e independientes los más, pero todos comprometidos no con un partido ni un gobierno, sino con un pueblo y su esperanza!

3 comentarios:

Roraima dijo...

La sensibilidad social no distingue partidos políticos. Les sugiero que utilicen el vehículo de denuncia por excelencia, los medios de comunicación. Lamentablemente, perdimos a RCTV pero quedan Globovisión y muchas emisoras populares, se que Uds. tienen una propia pero mientras mas gente los escuche o los lea mejor.

La educación no termina enseñando a la gente a leer y a escribir, es un proceso que dura hasta el día que nos toque irnos de esta tierra. Adelante con sus iniciativas y no desmayen.

Roraima dijo...

Se me olvido felicitarlos por la iniciativa. Gracias por las fotos, la edificación les quedó bellisima.

El Trimardito dijo...

En mi blog tienen un link que les hicé, pero voy hacer un post sobre estas dos noticias, también me gustaría que mucha gente se enterará de que estas zonas populares necesitan ayuda.

Saludos!!