sábado 23 de febrero de 2008

CHAVISTAS Y OPOSITORES DE LOS BARRIOS SE UNEN Y VENCEN: TRES CASOS CONCRETOS

Rebeldía, organización y comunicación, herramientas fundamentales del pueblo en lucha por sus derechos, han sido las claves de estas victorias de la gente sobre la insensibilidad de los burócratas y la ineficiencia de funcionarios:


Yesenía Guzmán, dirigente chavista del Barrio 3 de Mayo en El Ciprés de Las Adjuntas: "Yo veo Globovisión porque no le oculta las cosas al Presidente..."


En La Pedrera, Parroquia Antímano, tres meses después del derrumbe de medio barrio, 58 familias van a estrenar viviendas asignadas por el INAVI en los Valles del Tuy. Raquel Contreras, dirigente chavista de la zona y miembro del Radar de los Barrios, reivindica este inicial lote de soluciones como un primer triunfo: "Aun quedamos muchos pendientes, pero tenemos que vernos en el espejo de los compatriotas de Vargas, que a nueve años de la tragedia todavía muchos están penando por refugios o arrimados. Haber empezado a lograr soluciones en tres meses es todo un record”.

Milagros Muñoz, la poetisa de El Ciprés, logró abandonar este rancho y estrenar una vivienda digna gracias a la lucha de su comunidad.

Hablando de Vargas, también allí -específicamente en Camurí Grande- soplan aires de victoria popular. Después de años de embarques la comunidad indignada salió a la calle a protestar. Poli-Vargas los reprimió con saña, pero la comunidad dijo la verdad de su abandono y su necesidad. Carmen Ribas, simpatizante del chavismo y dirigente comunitaria, refiere que pocos días después de la confrontación y la denuncia pública, la cosas comenzaron a cambiar: “La Electricidad de Caracas vino y puso el alumbrado público. INAVI se hizo presente y reactivó los trabajos de recuperación de los bloques y de reparación de la red de aguas servidas. Hasta la Alcaldía, uno de los organismos públicos más maulas, dio la cara y comenzó a recoger la basura”.



El Radar de los Barrios con la gente, allá en lo alto de El Ciprés

Pero quizá lo más destacado acaba de pasar en el Barrio 3 de Mayo, sector El Ciprés, Barrio Las Adjuntas. El pasado domingo 10 de Junio de 2007 un reportaje de un medio impreso dio cuenta de la situación de extrema pobreza que vivían sus habitantes. El reportaje fue comentado por el Presidente de la República en su programa Aló Presidente. “Esto no puede ser”, dijo Chávez, y dio instrucciones a sus ministros para tomar “cartas en el asunto”. Pasaron ocho meses, y nada. Hasta que el Radar de los Barrios por Globovisión mostró el pasado sábado 16 de febrero los testimonios de Yesenia Guzmán y otros vecinos, denunciando la terrible situación del lugar y la poca efectividad de la palabra presidencial. Al día siguiente amaneció en el barrio un funcionario de Vivienda y Hábitat, y el jueves 21 el propio ministro de ese despacho anunció desde allí que las 64 familias del sector serian reubicadas, y que el proceso empezaría “de inmediato”.


Raquel Contreras, dirigente chavista de La Pedrera, Antímano, y querida integrante del Radar de los Barrios


¿Qué pasó en El Ciprés, en Camurí Grande y La Pedrera, que no haya pasado en otros sitios, y que fue la diferencia entre la victoria y la derrota para la comunidad?



Estas noson casas: Son trampas mortales, ubicadas en La Pedrera. De 58 de estas "casas-trampa" ya escaparon 58 familias. Quedan muchas más...



Dejemos que respondan las propias protagonistas: Para Carmen Ribas, de Camurí Grande, una primera clave esta en la rebeldía: “Una no se puede conformar con lo injusto. Una no puede acostumbrarse a vivir en la miseria. Tenemos derecho a una vida digna. Y por ese derecho vale la pena pelear”.





Carmen Ribas, dirigente comunitaria afecta al oficialismo de Camurí Grande, en Vargas: "No podemos acostumbrarnos a la miseria. Hay que rebelarse frente a la miseria, hay que luchar por nuestros derechos..."


Para Raquel Contreras, un elemento fundamental esta en la organización: “Los funcionarios le decían cosas distintas a los vecinos de cada uno de los sectores, para confundirnos y enredarnos. Pero nosotros tenemos un Consejo Comunal en cada plan, y la gente se comunica, y no pudieron jugar con nosotros. Si ni tuviéramos nuestra propia organización estaríamos en manos de los burócratas”.

Mujeres de Camurí Grande, enseñando los "argumentos" con que la Policía de Vargas intento hacerlas callar. La represión fracasó, y hoy la comunidad empieza a saborear una victoria...

Para Yesenia Guzmán la gran diferencia esta en el papel de los medios de comunicación: “Si el barrio no hubiera salido en el Radar de los Barrios por Globovisión todavía estaríamos pasando rabia por el abandono. Hay que denunciar. Quien se queda callado no le hace ningún favor al Presidente, al contrario, hay que decir la verdad, para que los problemas se puedan enfrentar y resolver”.


El sábado 23 de febrero, justo una semana después de la denuncia formulada en el Radar de los Barrios, Milagros Muñoz y su madre, la señora Yolanda Willians, están entrenando su nueva vivienda ubicada en los Valles del Tuy, fruto de la lucha de su comunidad. Todavía quedan en El Ciprés 63 familias a la espera de una solución definitiva a la situación de riesgo que confrontan.
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En La Pedrera también quedan centenares de familias alertas y a la expectativa de una solución, y Camurí Grande, donde estan celebrando apenas el reinicio de los trabajos, estan pendientes y vigilantes, dispuestos a salir nuevamente a la calle si fuera necesario.


Pero, por lo pronto, estas comunidades -integradas por vecinos chavistas, opositores e independientes- estan constatando la importancia de la rebeldía como actitud, de la organización como recurso y de la comunicación como herramienta para luchar por sus derechos. Han aprendido tambien la importancia de estar UNIDOS, por encima de diferencias partidistas (en esas tres comunidades se han alcanzado victorias precisamente porque chavistas y no chavistas han luchado codo con codo, y han empezado a derrotar a los burócratas, esos supuestos "rrrrrevolucionarios" con camionetas lujosas, aliento oloroso a guisqui y guardaespaldas con lentes negros y caras de sapo).

En el Radar de los Barrios no estamos "satisfechos", no podríamos estarlo, pero si estamos razonablemente contentos de poder servir no sólo como vehículo de denuncias, sino como vínculo entre comunidades de distintas zonas , entre ciudadanos de distintas tendencias políticas, construyendo entre todos el puente necesario y el "músculo" social y comunicacional indispensable para obligar a los burócratas a dar respuesta a los justos reclamos de la gente.

Es reconfortante ver como las comunidades construyen aprendizajes, conocimientos y experiencias con mucha más rapidez y solidez que los burócratas de uno u otro signo.

La lucha es muy dura, pero la pelea es peleando.

domingo 17 de febrero de 2008

¡Salvemos a Milagros Muñoz, la poetisa de El Ciprés!

Esta es una historia sobre el coraje de las mujeres, sobre lo poco que vale la palabra de los poderosos y sobre como vencer la miseria es un asunto que va más allá de los discursos. Milagros Muñoz es una joven mujer venezolana. Presenta problemas psico-motores, que afectan su comunicación oral y limitan severamente su capacidad de caminar y desplazarse. Tal limitación no le ha impedido, sin embargo, sacar sus estudios primarios. Aspira graduarse en psicología clínica y educación especial, "porque nadie como yo conoce el viacrucis de quienes enfrentan dificultades físicas o mentales". Ni la pobreza han impedido que Milagros haya escrito ya dos poemarios, y haya iniciado la escritura de una novela que, como nos contó, "es en parte imaginación, y parte historia de Venezuela".

Milagros vive en el Barrio 3 de Mayo, sector El Ciprés, en Las Adjuntas, parroquia Macarao. De ser absolutamente invisible, El Ciprés saltó a una notoriedad intensa. El domingo 10 de Junio de 2007, calzado con la firma de la periodista Olga Maribel Navas, el diario Ultimas Noticias publicó un reportaje sobre la precaria situación de los habitantes de ese sector. Y ese mismo domingo, después de algún tiempo “fuera del aire”, volvió a emitirse el programa dominical del ciudadano Presidente de la República.

Al iniciarse el espacio, el locutor-presidente saludó a la audiencia con el contagioso entusiasmo con que suelen hacerlo los animadores de las fiestas patronales: “¡Qué tal! Desde el Cajón de Arauca, aquí a las riberas del río Arauca, aunque no lo veamos, pero está aquí mismo, a unos cuantos metros, aquí en el estado Apure, en este séptimo paralelo, aquí estamos, hemos venido, desde ayer estamos recorriendo el estado Apure, ayer recorrimos toda esa maravillosa carretera, ¡qué bonitas quedaron!, por fin Apure tiene carreteras, el Apure se levanta después de 200 años de lucha y de batalla, un saludo a todo el estado Apure, a todas las apureñas, a todos los apureños, a los elorzanos y elorzanas, aquí estamos en Elorza, y desde aquí a Venezuela toda, ¡vuelve ALÓ PRESIDENTE! ¡Eso merece un aplauso!”.

Luego, durante casi cinco horas, el Presidente habló, recitó, dio “vivas” a Zapata y a Pancho Villa, entrevistó con numerosos funcionarios, conversó con Eneas Perdomo y Cristóbal Jiménez y, ya casi al final del programa, decidió dedicarle minuto y medio al drama de la pobreza.

"Aqui esta este titular de Últimas Noticias: 'Pobreza extrema en El Ciprés'", dijo el Presidente, mostrando el ejemplar del periódico. "Vamos, vamos a revisar esto. Ministro del Poder Popular para la Protección Social y la Participación Popular, David Velásquez, siempre hay que estar pendientes de estas denuncias: 'Pobreza extrema en El Ciprés'. Yo le doy la bienvenida a este tipo de periodismo, yo mismo la consigo por todas partes, pues, la pobreza extrema yo la ando buscando, la ando oliendo,mando gente: “Mire, busque en los barrios más pobres”. Aquí está, en El Ciprés; en Caracas, en Maracaibo, en San Fernando, sigue habiendo mucha pobreza, aun cuando la hemos disminuido, pero todavía nos queda mucha por disminuir..."

Poco después, el maratónico programa terminaba. Tras la breve referencia a la pobreza, el tono de fiesta patronal regresaba al set presidencial. Cristóbal Jiménez, "acompañado del maestro Ciriaco López y del conjunto 'Sol Llanero' del Core-6 de la Guardia Nacional", despidió con un joropo recio el espacio, mientras el Presidente decía adios con palabras similares a las usadas por las misses en sus presentaciones públicas: "Ahora yo me despido con un beso: ¡Elorza, te amo! ¡Apure, te amo! "


Isabel Guzmán: "Con 150 bolsas de comida quisieron tapar la pobreza de El Ciprés"
Eso pasó hace ocho meses. La breve referencia presidencial hizo posible que un pequeño ejército de burócratas dejara momentáneamente sus oficinas y llegaran hasta El Ciprés. Hasta un Vice-Ministro de Minpades tuvo a bien llenar su costoso calzado con la arcilla expansiva del lugar. Aplicaron numerosos censos. Hicieron entrevistas. Como lo cuenta la vecina Isabel Guzmán, "repartieron 150 bolsas de comida y 100 colchonetas, y con eso taparon la pobreza de El Ciprés". Los burócratas se fueron y no regresaron, dejando tras de sí malos recuerdos y, paradójicamente, aun más pobreza: Como obligaban a las madres a estar todo el día en sus casas "porque hoy vamos a censar, y quien no esté en el momento en que pasemos pierde la oportunidad", las pocas que tenían trabajo lo perdieron. Asi que el saldo más perdurable de la "intervención social" del gobierno fue, lamentablemente, un incremento del desempleo.
Resulta que "El Ciprés" no es siquiera el verdadero nombre del lugar en que cada precariedad tiene su asiento. De hecho, "El Ciprés" es la parte de abajo del sector, donde aun llegan los programas sociales, donde aun hay algo de alumbrado eléctrico, donde las calles tienen huecos pero por lo menos hay calles. En realidad, es a partir del punto que se observa en la gráfica que esta encima de estas líneas donde de verdad empieza "lo bueno". Lo malo, deberíamos decir en realidad.


Donde la carretera de granzón se acaba, y la de tierra se hace impracticable incluso para los rústicos chasis largo que se aventuran a hacer el transporte público por esos parajes, comienzan los 360 escalones que hay que trepar para llegar al Barrio 3 de Mayo, que es el verdadero nombre del lugar donde ocurren las calamidades que el ciudadano Presidente descubrió en un reportaje periodístico. Al principio, los escalones guardan cierta simetría, y una torrentera lateral permite que el agua de lluvia (y las aguas servidas rebosadas) fluyan sin dañar demasiado la modesta caminería.


Pero a medida que se sube el cerro el monte gana las gradas, los escalones de cemento pasan a ser de tierra apisonada, la torrentera desaparece y al final desaparece la escalera misma. Seguir subiendo hacia el Barrio 3 de Mayo se convierte entonces en un asunto de pulmones, valor y buena suerte. Como habrán notado en las gráficas anteriores, ni en las escaleras ni en el resbaladero hay nada que se asemeje a alumbrado público. Bajar y subir temprano en la mañana o despues del atardecer se torna una aventura privativa para animales con visión nocturna. A los humanos que deben ir o regresar del "rebusque"(pues trabajo, propiamente trabajo, allá arriba nadie tiene) lo menos que les puede pasar es un resbalón peligroso, y lo peor es un ataque de alguna alimaña de dos patas. Las que tienen más de dos también pueden agredir, pero lo hacen con menos frecuencia.


Tras coronar la empinada cuesta (equivalente a subir por escaleras un edificio de 90 pisos) encontramos a una comunidad integrada fundamentalmente por madres solteras, bravas mujeres venezolanas que aun en esas condiciones extremadamente precarias luchan por dar a sus hijos algo de seguridad y alimento.

Pero por lo general, el único alimento que tienen a la mano es mango verde, que los niños suelen consumir adobado con sal o frotado con "cubitos". En muchos casos, esa es la única comida que hacen al día.

Obviamente, servicio de agua tampoco hay. Es gracias al ingenio del señor Gerardo Maestre (para los efectos del barrio, un angel comunitario) que logran a veces una conexión que les surte en forma esporádica del preciado líquido. Por cierto, lo que se ve a lo lejos por encima del hombro del señor son los edificios de la urbanización Ruiz Pineda, en Caricuao. Esos edificios, que parecen diminutos motas de cemento, tienen entre 14 y 16 pisos de altura, cada uno. La referencia sirve para establecer una escala y hacerse una idea de que tan alto está ciertamente el barrio 3 de Mayo.


Odalyz Guzmán, denuncia, dolorida, que "nuestros niños juegan como cavernícolas, con piedras, palos y mangos...". Su afirmación es respaldada por otras madres de la comunidad. Además, estas ciudadanas de la República Bolivariana de Venezuela han construido sus modestísimas casas con las uñas. Adquirir materiales para hacer un albergue decente esta fuera de las posibilidades de casi todas. Aunque en el cerro que queda literalmente al frente del barrio hay una cantera de arena, el metro cúbico de este material se lo cobran a 180 mil bolívares, más 160 mil por subirlo a pulso hasta el lugar.

Y algo similar ocurre con los demás artículos de consumo, sobre todo con los de primera necesidad. Lo que se ve en la gráfica de arriba, diminuta desde la altura y la distancia, es la kilométrica cola que deben hacer los habitantes del lugar si desean comprar un kilo de leche que, cuando aparece, se puede conseguir a cuatro mil bolivares despues de hacer entre seis y ocho horas de plantón frente al Mercal. El mismo producto se consigue con más frecuencia y sin hacer cola en los puestos de buhoneros situados a pocos metros del Mercal, con precios que oscilan entre 35 mil y 45 mil el kilogramo, ante la mirada angustiada de los transeuntes y la indiferencia cómplice de los policías.

Pero que nadie se equivoque: estas ciudadanas, forzados por "las circunstancias" a vivir en estas condiciones (extrañas circunstancias, en un país cuya economía el único peligro que corre es el de intoxicarse con tantos dólares petroleros) NO son personas degradadas por la miseria. Nada más lejos de la verdad. Son mujeres de trabajo, acostumbradas a luchar para llevar de manera honesta el sustento a su hogar: La señora de la camisa roja se llama Exis Lara, es madre de dos niños que son atletas de alto rendimiento, medallistas en Tae-Won-Do. La del medio es Yolanda Willians, la orgullosa madre de la poetisa y novelista Milagros Muñoz . La tercera a la izquierda es Maria Paruta, y esta aprendiendo a leer a sus casi cuarenta años. Lo dice con un orgullo fiero, desafiante: "Yo soy inteligente. Yo quiero aprender. A mi me gusta aprender".


Ciudadanas como estas no merecen vivir en estas condiciones. En realidad, NADIE merece vivir en medio de tantas precariedades. La gráfica de arriba muestra una especie de inodoro de la edad de piedra. Las tablas de las paredes se las llevó el último aguacero. El reportaje de hace ocho meses relataba que en todo el barrio solo dos ranchos tienen nevera, y que sus dueños solidariamente permiten que sus vecinos guarden leche o algún trozo de queso, mortadela, o cualquier otro alimento perecedero que por casualidad posean. Ahora hay unas trece neveras más en el barrio, que son el resultado de la donación hecha por un particular. El pueblo ayudando al pueblo.



A la vivienda de Milagros Muñoz, la poetisa y novelista con impedimentos físicos que sobrevive en el barrio 3 de Mayo, se llega intentando no caer por este resbaladero. Transitar el mismo es un reto incluso para quienes estan en perfecto uso de sus brazos y piernas.

Ella habita en esta pequeña vivienda, de unos tres metros de ancho por cuatro de profundidad. El techo es de zinc. Las paredes también. Realmente es dificil imaginar como haría Milagros para subir y bajar diariamente cuando estaba sacando su educación primaria. "Cuando llovía a veces yo llegaba al salón", nos contó, " y era la única estudiante que estaba. Los demás no iban porque le tenian miedo a salir del cerro bajo el palo de agua". Por razones como esa es que Milagros no acepta que la llamen "discapacitada": "Quienes tenemos dificultades físicas o mentales tenemos que hacer tres veces mas esfuerzo para lograr lo mismo que otras personas, y lo conseguimos".
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Varias de estas gráficas y comentarios fueron publicadas en http://radardelosbarrios.blogspot.com/ el pasado 14 de junio de 2007. Para nosotros es doloroso constatar como, casi nueve meses después, las cosas en este espacio comunitario solo han cambiado para empeorar. Muchas veces, frente a la adversidad la esperanza de los más pobres se agarra de un clavo caliente: "El Presidente no sabe que esto esta pasando. Al Presidente lo tienen engañado. El Presidente no sabe la verdad".
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Lo habitantes del barrio 3 de Mayo en El Cipres no tienen siquiera ese mezquino consuelo. A ellos les consta que el Presidente conoce su desesperada situación, y les consta tambien que eso no ha cambiado nada. ¿Será que al Presidente de verdad verdad no le importa para nada la suerte de los más pobres? ¿O será que su gobierno es tan ineficiente, tan incapaz, que aun con una orden directa del Presidente nada cambia, nada se hace? Todas son conjeturas. Para los habitantes del barrio lo cierto es que los "Alo Presidente" pasan, y la miseria queda.
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Para un gobierno que planeaba construir un gasoducto desde Paria hasta la Patagonia, que proyecta poner en órbita el satélite Simón Bolívar, que es capaz de pagar la deuda externa argentina, que construye casas en Cuba o promueve el asfaltado de carreteras en Bolivia, no debe ser muy difícil salvar las 64 familias que aun hoy, ocho meses después de aquel "Aló Presidente", aun sobreviven precariamente en el barrio 3 de Mayo en El Ciprés.
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Hágalo, Presidente. Salve esas 64 familias. Y la primera de todas tiene que ser la familia de Milagros Muñoz. Este país tiene derecho a leer los poemas de Milagros. Este país tiene derecho a leer sus novelas. Los jóvenes de Venezuela tienen derecho a conocer e inspirarse en su ejemplo de lucha y tenacidad. Por un momento, Presidente, bájese del discurso grandilocuente, de los odios enfermizos, de las obsesiones del poder; Olvídese aunque sea un instante de Bush, de Marulanda, de Sarkozy, de Fidel, y concéntrese en eso: Son apenas 64 familias, empezando por la de Milagros.
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No son las únicas. Según las cuentas del Consejo Nacional de la Vivienda, en los barrios venezolanos sobreviven 14 millones de compatriotas. Estas 64 familias no son las únicas que estan en situación desesperada, pero por algo se empieza.



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sábado 9 de febrero de 2008

PUEBLO CHAVISTA ADVIERTE A BURÓCRATAS CHAVISTAS: "¡NO VOLVERÁN!"

En la calle principal del Barrio 12 de Octubre, en Petare Norte, una pancarta atraviesa la vía: “¡Petare no le debe nada a los burócratas!”. Al lado de esta frase, se le manda un recado al destinatario gubernamental: “Maquilla tu Hummer”.


Si usted camina dos pasos y ve la pancarta desde atrás, se dará cuenta que la tela es una de las tantas que decían “Sí, con Chávez”, utilizadas en la campaña del pasado referendo constitucional, y reciclada ahora por el chavismo del barrio para expresar su desagrado, causado por la operación de “maquillaje” realizada por la Gobernación del Estado Miranda en la Escuela Abajo Cadenas.


La expresión “maquillaje” es exacta. Si usted se para frente a la fachada de la escuela, vera que la misma se levanta imponente y recién pintada. Pero apenas entra a la edificación saltan a la vista los mil detalles que originan que a estas alturas los niños de la comunidad sigan viendo apenas dos horas diarias de clase.

En efecto, lo que pudo haber sido una habilitación integral de la estructura escolar se quedó a mucho menos que medio camino. El servicio de aguas blancas es irregular, por lo que los baños no funcionan. En la parte trasera del edificio, instalaciones eléctricas deterioradas penden sobre un oscuro pozo de aguas negras.

La cañería principal esta impactada por una raíz de árbol, a la vista de todo el mundo, y los “remodeladores” lo dejaron así.Las aguas servidas amenazan con desbordarse porque los funcionarios de la gobernación incumplieron la promesa de construir una tanquilla, mientras que –por la ausencia de esa misma estructura- las aguas de lluvia, recolectadas desde el techo por una tubería, luego corren libremente en el suelo.

El mobiliario sigue siendo el mismo de antes de la remodelación, precario y deteriorado. El costoso piso de granito corre también el riesgo del deterioro acelerado porque no fue cristalizado (emplomado) y, finalmente, la estructura es coronada por una imponente cancha en la azotea. La misma no tiene vestidores, baños y los desagües están obstruidos.


Tal como los indicó el vecino del sector, vocero comunitario y dirigente chavista Roberto Gutiérrez, el reclamo de la comunidad no es contra la empresa contratista “pues esta cumplió hasta donde el contrato se lo permitía”, sino contra los funcionarios de la Gobernación del Estado Miranda, "que hicieron un trabajo mediocre habiendo tenido el tiempo y el dinero necesarios para hacer un buen trabajo".


También hay en los dirigentes populares una reflexión autocrítica. Belkys Monzón, del Consejo Comunal y Consejera de Derechos del Niño y el Adolescente, recuerda a los vecinos que “la escuela no es un depósito de niños, sino una parte vital del barrio de la que nosotros también somos responsables”, y exhorta a los vecinos a “cumplir con la obligación de hacernos presentes en la lucha por la calidad no solo de la estructura educativa, sino de la educación misma que nuestros hijos reciben”.



Ya de regreso, bajando la cuesta, otra pancarta nos despide: “Bienvenido Sr. Decorador…Perdón, Sr. Gobernador”, y remata con la misma advertencia que antes era usada únicamente contra la vieja oposición: “¡No volverán!”.
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Recientemente el periodista Ernesto Villegas, simpatizante del proyecto político que lidera el presidente Chávez y ancla de las mañanas en el gubernamental Canal 8, publicó un artículo en el semanario "Quinto Día" en el que desarrollaba una tesis curiosa: Según este comunicador, "América Latina se decide en Petare".
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El núcleo de su argumento consiste en que siendo Petare la parroquia más grande del Municipio Sucre, y siendo este municipio (que pertenece simultaneamente a la Alcaldía Metropolitana y al Estado Miranda) el más grande de esas dos importantes circunscripciones electorales, quien gane en Petare ganará en todo el Municipio Sucre, y este resultado será determinante además en el desenlace electoral tanto de la Alcaldía Metropolitana de Caracas como del Estado Miranda. "Si la oposición gana en Petare, y con ello Miranda y la Mayor, la rebanadora quedará encendida. Que la Revolución Bolivariana retrograde, y con ella la dinámica de cambios en América Latina, será una posibilidad real", concluye Villegas.
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Para el Radar de los Barrios no son materia de especial interés las opiniones y especulaciones que tanto desde el gobierno como desde la oposición se puedan hacer sobre la materia electoral. Pero como unos cuántos burócratas lloriqueantes han puesto a circular unos "análisis" segun los cuales "la derrota del Sí en el referendo constitucional se debió a la penetración ideológica que en los sectores populares vienen haciendo ONGs como el Radar de los Barrios y Sinergia", aquí les dejamos, como perla, este reportaje.
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En efecto, si como consecuencia del incumplimiento de los burócratas, de su pésima gestión, TODO el pueblo -incluyendo el pueblo chavista- esta molesto, y si ese malestar social (como ya ocurrió el pasado 2 de diciembre) se expresa a través de un revés electoral para las propuestas del oficialismo, no se pongan a buscar culpables donde no los hay. Mírense en un espejo, asuman sus propias responsabilidades, y tengan el valor de Revisarse de verdad, Rectificar de verdad y Reimpulsar de verdad la gestión pública, sobre todo en materia de política social.
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Pero si no lo hacen, si no rectifican de verdad, no lloren como "analistas" lo que no supieron merecer como gobernantes. Miren que ya el pueblo chavista de Petare se los advirtió. Allí está la pancarta: "¡No volverán!"

domingo 3 de febrero de 2008

MADRE DE HUGO RAFAEL FUE VEJADA POR POLI- VARGAS


Esther Iriarte de Castro, madre de Hugo Rafael Castro Iriarte: la policía la arrastró por el pavimento pese a estar embarazada.

Estado Vargas, puente de Camurí Grande, 10 de la mañana del miércoles 30 de enero. Para reprimir a unos ciudadanos que ejercían su derecho constitucional a la protesta, la Policía del Estado Vargas adelantó las festividades del Rey Momo, y empezó a “jugar carnaval” con plomo, perdigones y bombas lacrimógenas.


Vecinos muestran los "argumentos" con que el gobierno intentó "dialogar": plomo, perdigones y bombas trifásicas...

Si. Este mismo gobierno que dice que con los terroristas de la guerrilla colombiana hay que “dialogar y negociar”, arremete con violencia y saña cuando se trata de ciudadanos venezolanos. A Esther Iriarte, una mujer embarazada, la arrastraron por el medio de la vía pública. A una niña de apenas nueve años de edad, hija de Yolanis Navas, un “valiente” efectivo policial le roció la cara con un spray tóxico (“paralaizer”), dejándola casi sin respiración. Muchos pagaron, con golpes y atropellos, el atrevimiento de creer que -también para el gobierno- el pueblo es el Soberano. Pasado el enfrentamiento, un efectivo de la misma policía (quizá avergonzado por el desborde represivo) reconoció que la protesta popular tenía fundamento: “Esa gente tiene razón. Los tienen viviendo como animales, mientras otros hacen un negoción con su desgracia” dijo, no sin antes pedir que protegiéramos su identidad para preservar su trabajo.




Yolanis Navas, madre de la niña de nueve años a la que un "valiente" efectivo policial le roció un spray tóxico ("paralycer") en la cara.

Los vecinos de Camurí Grande tienen nueve años sobreviviendo entre la enfermedad y la inmundicia. Lo único que allí se ha hecho es la canalización del río, pero el problema de la vivienda sigue siendo una llaga abierta. Las aguas negras se estancan en inmensas lagunas, generando enfermedades infecciosas, respiratorias y de la piel, especialmente entre los niños. Casi seis millardos están presupuestados para concluir las obras que la comunidad necesita. Una contratista, escogida a dedo por el gobierno, pasó meses abriendo huecos sin construir nada, y finalmente se fue, dejando a la comunidad indignada y a los trabajadores sin paga. Fue entonces cuando los vecinos decidieron tomar la calle, obteniendo del gobierno “bolivariano” una sola respuesta: violencia.

Un gerente del INAVI, que llegó al sitio mucho después que los policías “revolucionarios” agredieran a mujeres y niñas, informó que ya ese ente público había “designado” a la empresa que se encargaría del contrato de casi seis millardos. Cuando le preguntamos si la empresa “vieja” o la “nueva” habían recibido la asignación de tal contrato mediante algún proceso de licitación o de consulta a la comunidad, el funcionario tuvo que confesar: “Son empresas con experiencia en Vargas, y las designamos directamente porque estamos en emergencia”.




Con dengue, fiebre amarilla, enfermedades de la piel, afecciones respiratorias y sarna pagan los vecinos de Camurí Grande el que algunos vivos, amigos del gobierno designados a dedo, esten chupando desde hace años de los recursos asignados en numerosas ocasiones para realizar las obras en ese sector.
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Nueve años de emergencia. Nueve años de designaciones a dedo. Nueve años de promesas incumplidas, de comunidades embarcadas y de nuevos “boliburgueses”, haciéndose ricos a costa de la corrupción de los gobernantes y del sufrimiento del pueblo.

Entre los que recibieron golpes y respiraron gas lacrimógeno había vecinos chavistas, opositores e independientes. Pero la rabia de los chavistas era quizá la más notoria. La señora Esther Iriarte, la dama embarazada que fue arrastrada por el suelo por los policías, decía con amargura: “Yo soy chavista, pero ¿De que me sirvió ponerle a mi primer hijo Hugo Rafael Castro Iriarte? ¿Cómo le digo yo ahora que a su mamá la arrastraron por el suelo policías de este gobierno? ¿Es que tenemos que cambiarle el nombre a este sitio, y llamarlo ‘Camurí Grande de Cuba’, para que puedan ayudarnos?”.



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Este video, recogido por un corresponsal comunitario del Radar vecino del sector, recoge el momento en que se inició la agresión policial contra los vecinos que ejercían su derecho constitucional a la protesta.
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La lucha de los vecinos de Camurí Grande no tiene color político. Ellos están defendiendo un derecho humano fundamental, amparado también por la Constitución Nacional. Vaya hasta ellos nuestra palabra de solidaridad y respeto. Y a los sujetos que, más allá del carnaval, están cumpliendo en estos días nueve años disfrazados de “bolivarianos” y de “revolucionarios”, les hacemos una advertencia: El poder no es eterno, y lo que aquí se hace, aquí se paga. Ténganlo por seguro.