Rebeldía, organización y comunicación, herramientas fundamentales del pueblo en lucha por sus derechos, han sido las claves de estas victorias de la gente sobre la insensibilidad de los burócratas y la ineficiencia de funcionarios:
En La Pedrera, Parroquia Antímano, tres meses después del derrumbe de medio barrio, 58 familias van a estrenar viviendas asignadas por el INAVI en los Valles del Tuy. Raquel Contreras, dirigente chavista de la zona y miembro del Radar de los Barrios, reivindica este inicial lote de soluciones como un primer triunfo: "Aun quedamos muchos pendientes, pero tenemos que vernos en el espejo de los compatriotas de Vargas, que a nueve años de la tragedia todavía muchos están penando por refugios o arrimados. Haber empezado a lograr soluciones en tres meses es todo un record”.
Hablando de Vargas, también allí -específicamente en Camurí Grande- soplan aires de victoria popular. Después de años de embarques la comunidad indignada salió a la calle a protestar. Poli-Vargas los reprimió con saña, pero la comunidad dijo la verdad de su abandono y su necesidad. Carmen Ribas, simpatizante del chavismo y dirigente comunitaria, refiere que pocos días después de la confrontación y la denuncia pública, la cosas comenzaron a cambiar: “La Electricidad de Caracas vino y puso el alumbrado público. INAVI se hizo presente y reactivó los trabajos de recuperación de los bloques y de reparación de la red de aguas servidas. Hasta la Alcaldía, uno de los organismos públicos más maulas, dio la cara y comenzó a recoger la basura”.
El Radar de los Barrios con la gente, allá en lo alto de El Ciprés
Pero quizá lo más destacado acaba de pasar en el Barrio 3 de Mayo, sector El Ciprés, Barrio Las Adjuntas. El pasado domingo 10 de Junio de 2007 un reportaje de un medio impreso dio cuenta de la situación de extrema pobreza que vivían sus habitantes. El reportaje fue comentado por el Presidente de la República en su programa Aló Presidente. “Esto no puede ser”, dijo Chávez, y dio instrucciones a sus ministros para tomar “cartas en el asunto”. Pasaron ocho meses, y nada. Hasta que el Radar de los Barrios por Globovisión mostró el pasado sábado 16 de febrero los testimonios de Yesenia Guzmán y otros vecinos, denunciando la terrible situación del lugar y la poca efectividad de la palabra presidencial. Al día siguiente amaneció en el barrio un funcionario de Vivienda y Hábitat, y el jueves 21 el propio ministro de ese despacho anunció desde allí que las 64 familias del sector serian reubicadas, y que el proceso empezaría “de inmediato”.
¿Qué pasó en El Ciprés, en Camurí Grande y La Pedrera, que no haya pasado en otros sitios, y que fue la diferencia entre la victoria y la derrota para la comunidad?
Dejemos que respondan las propias protagonistas: Para Carmen Ribas, de Camurí Grande, una primera clave esta en la rebeldía: “Una no se puede conformar con lo injusto. Una no puede acostumbrarse a vivir en la miseria. Tenemos derecho a una vida digna. Y por ese derecho vale la pena pelear”.
Para Raquel Contreras, un elemento fundamental esta en la organización: “Los funcionarios le decían cosas distintas a los vecinos de cada uno de los sectores, para confundirnos y enredarnos. Pero nosotros tenemos un Consejo Comunal en cada plan, y la gente se comunica, y no pudieron jugar con nosotros. Si ni tuviéramos nuestra propia organización estaríamos en manos de los burócratas”.
Para Yesenia Guzmán la gran diferencia esta en el papel de los medios de comunicación: “Si el barrio no hubiera salido en el Radar de los Barrios por Globovisión todavía estaríamos pasando rabia por el abandono. Hay que denunciar. Quien se queda callado no le hace ningún favor al Presidente, al contrario, hay que decir la verdad, para que los problemas se puedan enfrentar y resolver”.
El sábado 23 de febrero, justo una semana después de la denuncia formulada en el Radar de los Barrios, Milagros Muñoz y su madre, la señora Yolanda Willians, están entrenando su nueva vivienda ubicada en los Valles del Tuy, fruto de la lucha de su comunidad. Todavía quedan en El Ciprés 63 familias a la espera de una solución definitiva a la situación de riesgo que confrontan.
*
En La Pedrera también quedan centenares de familias alertas y a la expectativa de una solución, y Camurí Grande, donde estan celebrando apenas el reinicio de los trabajos, estan pendientes y vigilantes, dispuestos a salir nuevamente a la calle si fuera necesario.
Pero, por lo pronto, estas comunidades -integradas por vecinos chavistas, opositores e independientes- estan constatando la importancia de la rebeldía como actitud, de la organización como recurso y de la comunicación como herramienta para luchar por sus derechos. Han aprendido tambien la importancia de estar UNIDOS, por encima de diferencias partidistas (en esas tres comunidades se han alcanzado victorias precisamente porque chavistas y no chavistas han luchado codo con codo, y han empezado a derrotar a los burócratas, esos supuestos "rrrrrevolucionarios" con camionetas lujosas, aliento oloroso a guisqui y guardaespaldas con lentes negros y caras de sapo).
En el Radar de los Barrios no estamos "satisfechos", no podríamos estarlo, pero si estamos razonablemente contentos de poder servir no sólo como vehículo de denuncias, sino como vínculo entre comunidades de distintas zonas , entre ciudadanos de distintas tendencias políticas, construyendo entre todos el puente necesario y el "músculo" social y comunicacional indispensable para obligar a los burócratas a dar respuesta a los justos reclamos de la gente.
Es reconfortante ver como las comunidades construyen aprendizajes, conocimientos y experiencias con mucha más rapidez y solidez que los burócratas de uno u otro signo.
La lucha es muy dura, pero la pelea es peleando.

