José Bodas, nuevo Secretario General de la Federación Unica de Trabajadores Petroleros de Venezuela: El obstáculo fundamental para que los sindicaleros al servicio de Ramírez negocien el contrato colectivo a espaldas de los trabajadores.
En efecto: Después que el gobierno las pospuso en ocho oportunidades se realizaron por fin las elecciones para escoger la directiva de la Federación Única de Trabajadores Petroleros de Venezuela, FUTPV. A los trabajadores petroleros les aplicaron la “técnica del salami”, ya utilizada por el oficialismo en los tiempos en que Jorgito Rodríguez era presidente del Consejo Nacional Electoral. Esta consiste en no hacer las elecciones mientras las fuerzas distintas a las nuevas cúpulas podridas sean mayoría, retrasándolas para dar chance al uso del chantaje, la amenaza, el halago y hasta el soborno para crear un marco electoral distinto. Al lograr eso, en efecto se permiten las elecciones, con el esperable “triunfo” gobiernero. En los años 2003 y 2004 el gobierno retrasó la realización del referendo revocatorio hasta que gracias a la creación de las Misiones y al infame uso de la Lista de Tascón, entre otras manifestaciones de ventajismo, pudo el oficialismo colocarse en condición ganadora. Igualmente, en las elecciones sindicales petroleras del 2009 los comicios fueron detenidos hasta que los millones de bolívares usados por la patronal y sus agentes para tentar a unos y quebrar a otros logró el efecto deseado. Los trabajadores petroleros que hasta hace poco fueron chavistas saben ahora, en carne propia, que las denuncias sobre fraude continuado, trampa estructural y ventajismo grosero no son “mentiras escuálidas”, sino las principales estrategias de la burocracia corrupta para alcanzar y mantener su hegemonía.
Pero hasta allí llegan las similitudes. Después del referendo revocatorio de 2004 la oposición gritó “fraude” y a renglón seguido, en patética manifestación de supuesta “protesta”, se suicidó: La abstención en las elecciones regionales y municipales de noviembre del 2004 y el retiro de los partidos de oposición en las elecciones parlamentarias del año 2005 dejó el campo libre al proyecto autoritario, con las gravísimas consecuencias que Venezuela esta pagando hoy. Los petroleros, en cambio, no cometieron torpezas semejantes: En la misma noche de las elecciones la gente de la Plancha 1 denunció el ventajismo, reconoció los resultados y empezó a trabajar para, desde la secretaria general de la FUTPV y demás posiciones conquistadas, garantizar que la discusión del Contrato Colectivo petrolero sea una jornada de cara a los trabajadores, en la que los agentes del patrón paguen caro esa condición. Eso es MADUREZ.
Los 12 muchachos de oriente, estudiantes de la UDO, que iniciaron la huelga de hambre "sin pedir perdón" y que luego la levantaron "sin pedir permiso", como debe ser...Lo mismo puede decirse de lo ocurrido con la huelga de hambre de los estudiantes. Después de impactar nacional e internacionalmente a la opinión pública, después de lograr la libertad de Julio César Rivas, después de lograr que el mundo sepa que el gobierno venezolano tiene presos políticos sometidos a infames condiciones de reclusión, después de poner en evidencia las contradicciones de un régimen que chilla porque la OEA vele por los derechos humanos en Honduras pero se niega a que la misma organización venga a Venezuela a hacer lo mismo, después de todo eso, los muchachos levantaron su huelga de hambre. En orden. Cantando victoria. No arrinconados por el gobierno o deteriorados por el desgaste. Eso es sentido común.
Trabajadores de Ferrominera protestando el encarcelamiento de Rubén Gonzalez, sec. general de su Sindicato y militante del PSUV que cometió el "crimen" de defender a los trabajadores en vez de alcahuetear al gobierno.Madurez, amplitud y valentía son también términos aplicables a la muy dura lucha que los trabajadores de las empresas básicas de Guayana, tanto chavistas como opositores e independientes, vienen dando contra las oleadas de funcionarios incapaces que el gobierno central ha designado con el aparente propósito de acabar con esas empresas.
Mientras todo eso ocurre, el pueblo sigue esperando de las direcciones partidistas señales concretas de que se han colocado a la altura del grave tiempo que vivimos. Cierto es que los partidos políticos de oposición son una facción minoritaria dentro del conjunto de actores políticos y sociales que adversan al proyecto autoritario de la burocracia militarista. Según todas las encuestas, un porcentaje que oscila entre 12 y 16 % es la reducida franja de venezolanos que se siente expresada en el discurso y el accionar de los partidos de oposición. Pero también es verdad que en el ámbito de la lucha ciudadana por la democracia y la libertad, los partidos son insustituibles. Y no sólo porque son ellos (y sólo ellos) quienes pueden postular candidatos y tener vocería ante el CNE, sino porque no existe democracia sin partidos y mucho menos una “democracia anti-partido”. Para que nos vayamos entendiendo, la “democracia anti-partido” ya existe y tiene nombre: Se llama “chavismo”. Todo eso debe ser asumido por la sociedad.
Pero los partidos también deben comprender y asumir que en Venezuela ya existe una NUEVA MAYORIA DEMOCRATICA, de la que ellos forman parte pero que los excede, los rebasa. La oposición no partidista es tres veces mas grande que la suma de todos los simpatizantes de todos los partidos juntos, y a ese factor hay que añadir hoy un dato nuevo y crucial: los ríos de gente del chavismo desencantado, esos que en el sector petrolero, en las empresas de Guayana, en la industria de la construcción, en los puertos y en los barrios de toda Venezuela tienen ya años enfrentándose al “chavez-diosdadismo”. Construir la expresión política de esa NUEVA MAYORÍA DEMOCRÁTICA que ha surgido de la lucha social es una estrategia, no una “pose”, una foto de grupo o una rueda de prensa. Dar rostro y perfil político a esa nueva mayoría es absolutamente urgente, de cara a la posibilidad de que el año que viene Venezuela pueda tener una Asamblea Nacional plural y no la vergonzosa piara de levantamanos que hoy padecemos.
Estamos en octubre, prácticamente en navidad. Lo que hay que lograr es mucho más que “la unidad de los partidos”, incluso mucho más que la “unidad de la oposición”. Lo que hay que construir es nada más y nada menos que la unidad de todos los que nos oponemos al proyecto autoritario. Y es responsabilidad precisamente de los profesionales de la política decirle al país cómo, cuándo y de qué manera ese objetivo va a ser alcanzado.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada