sábado 29 de agosto de 2009

NAVARRO COMO "SÍMBOLO"...

Que el pasado jueves 27 de agosto el Ministro del ( ja ja…) “Poder Popular” para la Educación, el señor Héctor Navarro, haya dejado embarcados a más de 500 padres, representantes, docentes y directivos que fueron convocados por él mismo para conversar sobre la recién aprobada Ley de Educación, es mucho mas que un gesto de patanería burocrática. Es algo que va más allá de las urgencias gastrointestinales de un funcionario, a la hora de enfrentarse cara a cara con el Soberano. Es algo, en fin, que rebasa la mala educación o el culillo de un individuo. No es por disculpar a Navarro, pero lo ocurrido el pasado jueves es –antes que un desaguisado personal- todo un emblema de como una camarilla cínico-militar se “relaciona” con el pueblo.

EL “CÓDIGO GASEOSO” MADE IN CUBA…


En efecto, si pasamos revista a los últimos “encuentros” de la burocracia gobernante con la gente (incluyendo por cierto a muchos sectores que hasta ayer votaban por Chávez cada vez que había una oportunidad) tendremos que concordar en que esa es una relación que está, literalmente, “echando humo”: Ya se trate de los obreros de Guayana, o de los agricultores de Timotes, de los damnificados de Caracas o de los estudiantes de Mérida, el “código comunicacional” por excelencia de las nuevas cúpulas podridas es… el gas lacrimógeno. La represión no es ya el recurso final, al que se acude cuando el diálogo ha mostrado ser ineficaz. Ahora la represión es el primero, o el único recurso en el arsenal del chavez-diosdadismo para intentar lograr mediante el miedo o la resignación el acatamiento que antes conseguían mediante el entusiasmo o la esperanza.

La respuesta del pueblo venezolano esta dejando perplejos a los asesores cubanos, autores de esta “metodología” para controlar a los dóciles mediante el bozal de arepas, y a los “alzaos” mediante “gas del bueno” y perdigón. “Oye tú, mi hebmano, estos venezolanos si son extraaños”, se dirán entre ellos. “En vez de venderse por las becas, las lavadoras, los colchones o las neveras, que por consejo nuestro repapte el gobierno en campaña electoral, en este país la gente va, hace la cola y agarra todo lo que pueda agarrá, y después van y votan por un tal Ocaríz”. “Y eso no es nada: lo peor de todo es que a esta gente no hay como metele miedo: Si le echan plomo, perdigón o gas del bueno, estos venezolanos lo que hacen es caléntase más. Ve tú: Tanto palo que se repartió antes, y así y todo a la mabcha del sábado pasado fue gente cantidaaa”….

LA NUEVA MAYORIA DEMOCRATICA YA EXISTE…

Todo eso es verdad, pero nuevo no es. El pueblo venezolano, tanto chavista como independiente u opositor, ha dado numerosas y repetitivas demostraciones de coraje cívico, tanto frente al halago como ante la represión. Aquí el elemento novedoso, que ciertamente podría hacer la diferencia, sería que emergiera un nuevo vehículo político, capaz de expresar a la nueva mayoría democrática que ya existe.

En efecto, según todos los estudios, sondeos y encuestas, en nuestro país la población que se siente expresada en el accionar y el discurso de los partidos políticos de oposición es un porcentaje que se ubica entre el 14 y el 17 %. Este grupo forma parte de un conjunto más amplio, integrado por los venezolanos que sistemáticamente votan contra el chavismo. Este conjunto representó –según el Consejo Nacional Electoral- el 51 % del país cuando se hizo el referendo de la Reforma Constitucional, y luego alcanzó el 45 % cuando se realizó el referendo sobre la Enmienda. En términos gruesos se puede afirmar sin exagerar que este conjunto, consistentemente opositor, es casi la mitad del país.

Pues bien. A ese volumen de población crítica frente al proyecto autoritario hay ahora que agregar a los ríos de gente que, entre el rugido de los perdigones y las nubes de gas lacrimógeno, se están saliendo del “campo magnético” del chavismo. No se trata ya de individualidades como Miquilena o Baduel. Tampoco de grupos organizados como el MAS o Podemos. Estamos hablando ahora realmente de torrentes humanos: trabajadores petroleros, obreros siderúrgicos, buhoneros desalojados, contratistas expropiados, curieperos cimarrones, merideños indignados, ciudadanos de a pié de todo el país, del barrio y de la urbanización, gente en fin que hasta ayer creyó, confió y votó con una venda roja sobre los ojos y que hoy, caída la venda, no están ya del lado del gobierno… pero que no necesariamente están al lado de la oposición convencional.

UNA POLITICA QUE UNIFIQUE Y EXPRESE EL DESCONTENTO POPULAR

Construir esa nueva opción política, que sea capaz de respetar y expresar la diversidad de esta nueva mayoría democrática, es una tarea inaplazable. Esa nueva opción tiene que ser el vehículo de un arco muy amplio de grupos sociales y de sectores de opinión: desde los militantes de Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo, de AD y COPEI, hasta a los grupos de base del descontento chavista o ex-chavista. Aun así, no puede ser una “colcha de retazos”. En su pluralidad debe expresar y proponer una visión coherente y congruente de lo que puede y debe ser la Venezuela post-chavista, una Venezuela que quiere, debe y puede avanzar hacia el 2021 y más allá, y que por cierto no se plantea retroceder hacia el país que éramos antes de 1998.

¿Será esto posible? La burocracia gobiernera cree que no, pues supone (con alguna razón) que el principal obstáculo para que una opción como la descrita alce vuelo es el egoísmo, la miopía, la falta de grandeza de cierto liderazgo opositor. Pero no sería la primera vez que esa burocracia prepotente y soberbia se equivoque. En la calle, peleando por derechos laborales o por mejores condiciones de vida, el pueblo en lucha ha construido una unidad social que ha hecho retroceder al gobierno en numerosos sitios. Por eso el chavez-diosdadismo intenta resucitar la polarización, usando para ello el discurso confrontador y la violencia física. ¿Cuál será la respuesta de la oposición convencional? ¿Jugar en el tablero de la polarización, que es la estrategia de los burócratas gobierneros? ¿O abrir juego, abrir espacio, para que la nueva mayoría democrática encuentre un vehículo político capaz de derrotar en la calle y en los votos al actual desgobierno?

Ese es el tamaño del compromiso. ¿Que cómo se puede hacer? Sobre eso escribiremos la próxima semana…

sábado 22 de agosto de 2009

¿Y DESPUES DE LA MARCHA QUÉ ?

¿Porqué los burócratas lograron aprobar de esa manera la Ley Orgánica de Educación? Sencillamente, porque la que se dio a propósito del proyecto Chávez-Istúriz-Navarro-Acuña fue una pelea sin pueblo. Una pelea en la que el pueblo no estaba ni siquiera de observador en las gradas. Una pelea de vanguardias, con burócratas de un lado y expertos por el otro. Pero pueblo, lo que se dice pueblo, no señor…

Y eso por cierto para el gobierno no es un defecto, sino parte de su diseño: El gobierno quería precisamente un supuesto “debate” relámpago, con un proyecto de ley presentado a última hora con varias versiones para que su discusión fuera, además de breve y tardía, confusa. Con un grupo de “extras” que en esa obra teatral hacían el papel del “pueblo”, trasladados en autobuses de lujo para que gritaran en los alrededores de la Asamblea Nacional o para que aplaudieran en el Teatro Teresa Carreño. Ese era el guión del gobierno, especializado en hacer mofa de la democracia participativa y protagónica. Y lo cumplieron.

…Mientras, en la acera de enfrente, el otro guión –en vez de ser alternativo- era la imagen especular del guión oficialista. Ante el énfasis del gobierno en ideologizar, la respuesta fue fundamentalmente ideológica y procedimental: El grueso de la argumentación opositora estuvo en denunciar como el proyecto de ley estaba al servicio de la ideologización comunista, desde las trincheras de una defensa (también ideológica) de la “democracia, la libertad y el pluralismo” presentados como categorías absolutas, como valores abstractos. El otro aspecto en el que se insistió fue en que “esta no es la segunda discusión del proyecto de 2001, sino la primera del proyecto del 2009”...

Pero ni una palabra sobre las condiciones en que sobrevive penosamente ese 70 % de escuelas ubicadas en los barrios populares venezolanos. Planteles que generalmente no tienen director titular, a las que les faltan numerosos maestros y profesores, que generalmente están asediadas por el hampa y son más “atendidas” por el narcotráfico que por el Ministerio de Educación; Ni una palabra sobre el tema de las languidecientes y desmanteladas “misiones educativas”, programas que efectivamente representaron una esperanza para millones de compatriotas y que hoy necesitan urgentemente ser rescatados, fortalecidos y sobre todo NACIONALIZADOS; Ni una palabra sobre la necesidad de que la escuela pueda promover y construir alianzas con la empresa pública y privada, para financiar, fortalecer y poder aplicar sus proyectos pedagógicos de plantel, o “proyectos social-comunitarios”.

Quizá una de las dimensiones más lamentables y erráticas de la respuesta opositora al hoy aprobado proyecto de Ley Orgánica de Educación es la relativa al papel de los consejos comunales en el seno de la comunidad educativa. Tuvimos que sufrir a muchos “voceros” y “expertos” diciendo por los medios que “eso es para poner a la comunidad educativa al servicio del gobierno, porque los consejos comunales son igualitos a los cubanos comités de defensa de la revolución” y otras sandeces por el estilo. Esos señores “opositores” no es que olvidan sino que olímpicamente ignoran que los consejos comunales en su inmensa mayoría le han salido respondones a la burocracia gobiernera, y precisamente por eso es que desde el poder se proponen ahora cambiar la Ley de los Consejos Comunales. Los consejos comunales son el terreno concreto donde millones de compatriotas habitantes de los sectores populares han podido ver en la práctica la mentira oficialista, la burla hacia sus necesidades, la demagogia sangrienta hecha con recursos que o nunca llegaron, o fueron insuficientes, o llegaron solo a las manos de unos pocos. Esos millones de compatriotas se vieron agredidos por un discurso que, sin conocerlos, los estigmatiza. Y que curioso: fueron estigmatizados en nombre de la “democracia, la libertad y el pluralismo…”.

Para colmo, lo que era una confrontación super anunciada encuentra a la oposición convencional sin estrategia: Aprobada la nefasta Ley Orgánica de Educación gobiernera, la oposición anuncia con bombos y platillos la convocatoria a un referendo abrogatorio, para tres días después decir que vamos a ver, que mejor no, que es un error, etc., proponiendo en lugar de ello “acciones” que más que de protesta parecen de desahogo.

Ante tanta falta de brújula, nos quedamos con la palabra firme y sin estridencias de gente seria como la que integra la Asociación Civil Asamblea de Educación: Para aprobar esa Ley de Educación contraria a los intereses del pueblo venezolano, los burócratas sólo necesitaron a unas cuantas decenas de dóciles diputados levantamanos. Pero aplicar esa ley pasará por enfrentar la resistencia activa de centenares de miles de maestros, profesores, padres, representantes y estudiantes, convertidos en muralla de sentido común, en muralla venezolanista y auténticamente democrática frente a una Ley que forma parte del proyecto de destrucción nacional que dirigen las nuevas cúpulas podridas.

El tiempo que viene no es de retórica radicalosa vacía ni de guarimbera gimnasia callejera. Es de ejercicio intenso y retador de la democrática participativa y protagónica, escuela por escuela, aula por aula, barrio por barrio, explicando en casi 30 mil comunidades educativas de todo el país que significan en concreto, aquí y ahora, “libertad, democracia y pluralismo” para los millones de venezolanos que -barrio arriba y cerro adentro- sobreviven entre la carencia, la violencia y el miedo.

Ese esfuerzo quizá no sea del agrado de la burocracia gobiernera, acostumbrada como esta a que "el pueblo" solo sea decorado y amorfa masa aplaudidora. Quizá tampoco le guste mucho a esa “oposición” de café con leche, guisquicito, "rueda de prensa" y marcha ocasional. Pero es el trabajo que hay hacer. Y en esa dirección seguiremos, junto a muchos otros, unidos y avanzando.

¡ SI A LA PROTESTA, NO A LA VIOLENCIA !

Cuando escribimos estos párrafos son las 8:20 minutos de la mañana del sábado 22 de agosto de 2009. No han comenzado aun, en consecuencia, ni la "marcha" convocada por sectores que adversan la nueva Ley Orgánica de Educación, ni la "concentración" anunciada por grupos oficialistas que la defienden. Es por ello que, justamente ANTES de que se produzcan estas actividades, que ojalça se inicien, transcurran y culminen en paz, queremos adherirnos públicamente a este documento que desde ayer viernes circula intensamente por Internet:

"Ante las marchas de mañana

En los últimos años la palabra confrontación ha sido de las más utilizadas en nuestro país, siempre con una connotación violenta o negativa que no se encuentra en el diccionario. En todo caso, estamos en un país donde el lenguaje está tan desvirtuado, que confrontar es sinónimo de violencia y no de sano debate, expresarse significa provocar y diferir de la opinión de alguien se interpreta como ponerte en la acera de enfrente.

Por eso vemos la necesidad de trabajar cada día por romper con esta dinámica no constructiva que en realidad parece ser la más mediática, pero que pensamos es rechazada por la mayoría de la población, que rara vez tiene acceso a algún micrófono o a alguna tribuna pública. Pensamos que la mayoría de la población quiere paz y rechaza frontalmente la confrontación violenta verbal o física de un solo pueblo, que es este momento esta dividido por diferentes visiones.

Los derechos a manifestar y expresar una opinión de forma pacífica están expresados en los artículos 18, 19 y 20 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como están expresados en el mismo documento el derecho a la vida, a la salud, a la educación y a la paz.

Por eso llamamos a la población que marchará mañana sábado, sea del lado que sea, a rechazar cualquier actitud violenta física o verbal, a no ceder ante ninguna provocación, a poner en práctica acciones creativas que mantengan siempre la búsqueda del bienestar común y la paz como norte en la construcción de un país para todos. La condena a la violencia debe ser unánime y contundente, venga de donde venga.


Gabrielle Guerón, Víctor Hugo Febres, Mariella Rosso, Maria Emilia Lopez, Juan Antonio González, Celina de González, Bárbara González de Fraser, Andrés Fraser, Carmen Celina González y Rosa González de Vásquez"

Queremos añadir lo siguiente

Para el Radar de los Barrios es claro que el pueblo chavista y el pueblo opositor, unidos, le han propinado severas derrotas recientes a la burocracia gobiernera. Lo que esta pasando en estos precisos momentos en Guayana, en los sindicatos petroleros, en Barlovento o en Puerto Cabello es buena evidencia de ello. Cada una de esas situaciones tiene sus particularidades, regionales o sectoriales, PERO EN TODAS EL AVANCE DEL PUEBLO FRENTE A LAS NUEVAS CÚPULAS PODRIDAS HA SIDO POSIBLE GRACIAS A QUE LA POLARIZACION SE HA ROTO DEDE ABAJO, DESDE LAS BASES.

Para nosotros es tambien evidente que tanto la retórica como la práctica de la violencia sólo contribuyen a la división, al atrincheramiento, a FORTALECER LA POLARIZACION.

Por todo ello reiteramos de manera rotunda: ESTAMOS CONTRA LOS GRUPOS OFICIALISTAS VIOLENTOS QUE DESDE LA MISMA CUSPIDE DEL PODER PROMUEVEN LA VIOLENCIA, SE NUTREN DE ELLA Y COBRAN POR ELLA, Y ESTAMOS AL LADO DEL PUEBLO CHAVISTA EN SU LUCHA POR MEJORES CONDICIONES DE VIDA Y CONTRA LA TRAICIÓN Y EL ENGAÑO. De la misma manera, ESTAMOS CONTRA LOS GRUPOS EXTREMISTAS QUE SE DICEN "OPOSITORES" Y "DEMÓCRATAS" PERO QUE EN REALIDAD DEBEN SU SOBREVIVENCIA A LA INERCIA DE LA POLARIZACION, Y ESTAMOS AL LADO DEL PUEBLO OPOSITOR Y DEL PUEBLO INDEPENDIENTE, EN SU DURISIMA LUCHA POR LOGRAR QUE SUS DERECHOS HUMANOS Y CONSTITUCIONALES A UNA VIDA DIGNA, SIN MIEDO, CON EMPLEO DE CALIDAD, CON SALUD, EDUCACION Y ACCESO A LOS SERVICIOS PÚBLICOS FUNDAMENTALES, SE HAGAN REALIDAD.

¡ NO A LA VIOLENCIA, QUE DESMOVILIZA AL PUEBLO Y DEJA LA ESCENA PUBLICA BAJO EL CONTROL DE PEQUEÑOS GRUPOS VIOLENTOS!

¡ SI A LA PROTESTA MASIVA, AL EJERCICIO ACTIVO DE LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Y PROTAGÓNICA, A LA DEFENSA RADICAL DE LOS DERECHOS DE TODO EL PUEBLO FRENTE A LA CORRUPCIÓN Y LA INCAPACIDAD DE LA BUROCRACIA GOBIERNERA!

Asociación Civil Radar de los Barrios

sábado 15 de agosto de 2009

EL PUEBLO TODO FRENTE A LA TRIPLE AGRESION

Imagen de la batalla campal protagonizada por trabajadores del volante y de la economía informal contra la policía del alcalde Jorge Rodríguez en los alrededores del Nuevo Circo, Caracas, el pasado 25 de marzo de 2009.

En el barrio conocemos bien lo que significa la triple agresión. Con frecuencia, los ciudadanos que vivimos y luchamos en estos espacios comunitarios tenemos que sufrir y debemos enfrentar el asalto del malandro, la matraca del policía corrupto y la desatención del burócrata ineficiente. Esa es la triple agresión.

Richard Gallardo y Luis Hernández, junto al también dirigente sindical revolucionario Carlos Requena, fueron asesinados por sicarios el 27 de noviembre de 2008 en La Encrucijada, estado Aragua.

Este es el mismo tipo de agresión, por cierto, que han venido sufriendo los trabajadores organizados en general y la base sindical chavista en particular en la industria de la construcción, en las empresas básicas de Guayana, en los campos petroleros o en los puertos de La Guaira y Puerto Cabello. Esos compatriotas vienen siendo asesinados por los sicarios de los burócratas, como ha ocurrido en Aragua y Cumaná. Si se salvan de las balas de los sicarios, pueden morir a manos de policías de gobiernos regionales supuestamente “revolucionarios” como el de Anzoátegui. Y casi en ningún caso, desgraciadamente, esos líderes sindicales, sus compañeros y familiares, han logrado el apoyo de organismos como la Fiscalía General de la República o la Defensoría del Pueblo. Los trabajadores organizados (ya sean chavistas, opositores o independientes) solo saben de la existencia de los tribunales cuando estos son usados por la alta burocracia oficial como garrote para reprimir la protesta social, sometiendo a juicio a dirigentes sindicales y activistas sociales por el “delito” de ejercer su derecho constitucional a la organización y a la protesta.


Marie Rondón, periodista de la Cadena Capriles, con herida abierta en la cabeza a consecuencia de la agresión de un malandro terrorista que ejercía la violencia ilegal contra venezolanos que protestaban pacíficamete contra la nueva Ley de Educación el pasado 13 de agosto

Esa fue la “tecnología represiva” usada el pasado jueves 13 de agosto, contra los ciudadanos que marcharon ese día hacia la Asamblea Nacional para expresar su rechazo al proyecto de Ley Orgánica de Educación. Como los habitantes de los barrios y como los trabajadores organizados, ese jueves los estudiantes, profesores, padres, representantes y periodistas tuvieron que enfrentar la violencia desproporcionada de la Policía Metropolitana y la Guardia Nacional, pero también tuvieron que enfrentar la saña criminal de los irregulares pro-oficialistas que salieron a emboscarlos, y finalmente tuvieron (tuvimos) que soportar la agresión de unos diputados que en vez de ser representantes del pueblo son burócratas al servicio del gobierno, por lo que obedientemente aprobaron entre gallos y medianoche una ley que ni conocen ni comprenden. La escandalosa fórmula fue la misma: violencia legal + violencia ilegal + burocracia = “Victoria” del gobierno sobre la gente…

Pero tanto va el cántaro a la fuente hasta que se revienta. Y eso es lo que ha ocurrido con la autoridad moral de la costra burocrático-militarista que hoy, en nombre de una inexistente "revolución", desgobierna al país: desapareció. Al ciudadano Presidente le queda, cierto es, popularidad. Pero popularidad no es liderazgo, como fama no es prestigio. La aplicación de esa tecnología de control social estilo fidelista, usando simultáneamente la violencia legal, el terrorismo y el peso de la maquinaria del Estado, puede dar resultado en una población que no haya conocido nunca la libertad. Pero en el talante del venezolano esas prácticas lo único que provocan es indignación.

La operación simultanea y combinada de violencia policial y militar, terrorismo ejercido por malandros de civil y violencia burocrática ejercida por unas instituciones que no están al servicio de la Constitución sino arrastradas a los pies del gobierno de turno, es una fórmula que en vez de generar miedo o resignación ha terminado por producir rebeldía incluso en sectores y movimientos sociales que apenas ayer eran partidarios del proyecto oficialista. Hasta ahora, esa rebeldía se ha expresado en confrontaciones sectoriales o regionales: los trabajadores de Guayana, los habitantes de Barlovento, los obreros de Puerto Cabello y -sobre todo- las luchas de los trabajadores petroleros por su autonomía sindical. Los hechos revelan que la agresión de los burócratas es contra el pueblo opositor y contra el pueblo chavista, es contra todo aquel que se atreva a defender sus derechos humanos ejerciendo el derecho constitucional a la protesta. Por eso, en adelante las respuestas a la triple agresión deberán ser nacionales y unitarias, pacíficas y constitucionales, coordinadas y contundentes.

LA RADIO ES NUESTRA, EL MIEDO ES DE ELLOS...


El año 2009 sorprende a las direcciones políticas convencionales tanto de gobierno como de oposición con una nueva realidad: Un mapa social, caracterizado por las luchas de los trabajadores siderúrgicos, de los trabajadores petroleros, de los pobladores de Barlovento, de los trabajadores de Puerto Cabello y La Guaira, de los trabajadores de las salinas de Araya, de los empleados públicos, entre otros sectores, y un mapa político-jurídico-institucional, en el que destacan las acciones del sector gubernamental para seguir acumulando poder y para seguir dificultando que sus adversarios puedan organizarse y competir con éxito, tanto en el corto como en el mediano y largo plazo.

En esta lógica de afianzamiento del “latifundio de poder oficialista” se inscriben diversas iniciativas gubernamentales: Legislativas (Ley Electoral, Ley de Educación, Ley de Registro Civil…); Económicas (adquisición de bancos y aseguradoras directamente por el Estado o a través de testaferros, expropiaciones, estatizaciones); Administrativas (medidas contra el Ateneo de Caracas y contra alcaldes y gobernadores de oposición); Terrorismo de Estado (hostigamiento judicial y fiscal contra adversarios, criminalización de la protesta, judicialización de la represión contra la organización y movilización social, compra masivas de armas, uso de violencia legal e ilegal contra quienes ejerzan el derecho constitucional a la protesta)…

Es en este contexto, con un Gobierno-Estado-Partido que esta a la defensiva y retrocediendo en los más importantes “frentes sociales”, que se produce la actual arremetida contra la libertad de expresión, expresada fundamentalmente por ahora en el intento de aprobación de la Ley Contra Delitos Mediáticos y en el cierre de 32 radios y dos televisoras regionales. El objetivo de esta arremetida es doble: por un lado los burócratas, con el ciudadano Presidente a la cabeza, buscan acumular más poder, añadiendo influencia comunicacional al poder burocrático, económico y militar del que hoy disponen, intentando compensar así el retroceso que sufren en su capacidad de convocatoria y movilización social. Por otro, buscan esterilizar la protesta popular dejando sin capacidad de denuncia pública a los sectores sociales en lucha, pues al ponerle sordina a sus protestas podrían reprimirlas o ignorarlas sin pagar ningún costo político por ello.

Las arbitrariedades de las nuevas cúpulas podridas no son, pues, demostración de fuerza, sino todo lo contrario. La radio es nuestra, el miedo es de ellos…

jueves 13 de agosto de 2009


sábado 8 de agosto de 2009

HISTORIAS DE RADIO...

Una vida que se apaga...

Una señora espera en la recepción de la emisora hasta que me ve llegar. "Usted es Jesús Torrealba", dijo, sin tono de pregunta. "Usted tiene que venir conmigo para mi cerro". Allí, en el Callejón San José del barrio El Carmen, parroquia La Vega, se apagaba dolorosamente la vida de Yudeisy Zamora. Yudeisy tenía cuatro hijos, 30 años y cuando la conocimos pesaba apenas 17 kilogramos. Como centenares de miles de mujeres en este país, ella fue infectada con VPH, Virus de Papiloma Humano. Como muchas otras mujeres pobres, Yudeisy no recibió información ni atención, por lo que el mal generó lesiones en su cuello uterino, que por falta de cuidados médicos degeneraron en cáncer. Yudeysi fue "ruleteada" por diversos centros asistenciales. En ninguno la atendieron. Sólo consiguió ser admitida en el Hospital Domingo Luciani, de El Llanito, gracias a una dirigente comunitaria del sector que era camarera en ese centro médico. De allí la mandaron a su casa, a morir. Seis días después que la conocimos, en efecto, Yudeisy falleció. Pero antes, con un supremo esfuerzo, pudo decir algunas palabras. Miles de personas las escucharon, pegadas al receptor. Otras miles luego las leyeron por Internet. Alguna solidaridad llegó a la familia, desde lugares insospechados. Yudeisy no pudo vencer a la pobreza ni a la enfermedad. Pero antes de irse venció al silencio...

Una vida que se salva

Más allá de Antímano, más allá de Caricuao, más allá de Las Adjuntas, queda el Barrio El Ciprés. Y más arriba de El Ciprés queda el sector 3 de Mayo. Allí, en lo alto de una colina de arcilla expansiva que se transforma en surtidor de fango cada vez que cae una llovizna, dentro de un sórdido rancho con techo y paredes de agujereadas láminas de zinc, sobre piso de tierra, con la única compañía de una decena de hambrientos animalitos, perros y gatos a los que el hambre había hermanado, allí, en medio de tanta miseria, vivía una flor. Una flor que escribía cuentos y poemas. Tres libros habían sido escritos allí, en el rancho. Milagros Muñoz se llamaba –se llama- esa flor. Limitaciones físicas le impedían caminar con agilidad y expresarse verbalmente con fluidez. Pero nada pudo impedirle soñar y plasmar luego con palabras el mundo según sus sueños. Su madre, enfermera, tenía que dejarla sola en el rancho para ir a trabajar. Así, sola, la encontramos un día. Primero la pobreza del entorno nos consternó, y luego la belleza de su alma nos deslumbró. Un burócrata escuchó su voz, supo de su existencia y –seguramente- sintió vergüenza. Al día siguiente que el caso de Milagros salió al aire, un funcionario gubernamental estuvo en su casa, y 15 días después estaba ya viviendo en una casita decente, cerca de la vialidad, es decir, más cerca del sueño de Milagros de graduarse como psicólogo clínico...

Una vida que florece...

Con una hija pequeña de la mano y otra creciendo en su vientre, Laura García supo de golpe lo que es quedarse sola. La inseguridad, ese morbo que según los burócratas es sólo “una sensación”, le había arrebatado la vida a su compañero, al amor de su vida, padre de sus hijas. Con el peso del mundo sobre la espalda, Laura llegó a la casa materna, allá en el barrio El Mamón, de Carapita, buscando consuelo y también un rincón donde pudieran vivir ella, su hija y la que estaba por nacer. “¿Qué voy a hacer?”, se repetía, consciente de que la generosidad materna le podía dar cobijo pero no sustento, pues no era una sino tres las nuevas bocas que había que alimentar. Su mirada recorría las paredes de la humilde casita, como buscando una opción, una señal de Dios, una propuesta. De repente, sus ojos se posaron sobre una vieja máquina de coser cuyo contorno redondeaba las sombras de un rincón. “¡Eso es!”, se dijo. “¡Amén!”, respondió Diosito, desde allá arriba. Hoy la casita de la mamá de Laura es un taller de costura con seis maquinas semi-industriales, que da trabajo a más de10 personas y sustento a otras tantas familias. Las lágrimas que se asoman ahora a los ojos de Laura cuando refiere la historia no son ya de dolor, sino de incrédula alegría. Guapa, morena clara, de ojos inmensos y palabra firme, Laura sigue allí floreciendo, como su negocio, barrio arriba y cerro adentro...

¡Por la radio, contra el miedo!

Estas historias y muchas otras como estas, son las que han ido desde los micrófonos de la radio hasta los oídos, el cerebro y el corazón de millones de compatriotas que en sus casas, en sus trabajos, en sus vehículos, las han seguido, y han constatado que no están solos, que hay otros como ellos, muriendo, viviendo, salvándose, luchando y dando ejemplo. Todo eso, y muchísimo más, es lo que la radio hace posible: la solidaridad, la propuesta, la denuncia, la lucha compartida, el amor imparable. En eso estamos, en eso seguiremos. No pediremos perdón a quienes hoy quieren dejar al pueblo sin radios libres. No pediremos clemencia a los burócratas muertos de miedo, que se atrincheran tras sus guardaespaldas y sus cargos. Hagan sus leyes todo lo salvajes, todo lo cochinas que quieran. Pero sepan que en cada escalera, en cada callejón, en cada barrio, en cada esquina, habrá una voz del pueblo dispuesta a pelear por sus derechos constitucionales. Y al lado de esa voz seguirá estando el Radar de los Barrios.

sábado 1 de agosto de 2009

CHÁVEZ: ¡PREPÁRATE A PAGAR!

Gráfica cortesía de www.gbastidas.blogspot.com

El cierre de 34 emisoras de radio es el evento que marca el principio del fin de lo que alguna vez fue un gran liderazgo popular.

Cuando la crisis económica reblandeció los fundamentos clientelares de la democracia representativa, y el malestar social enmascarado por los declinantes petrodólares salió a flote, ese liderazgo creyó llegado el momento para darle un manotazo al poder. El golpe de estado del 4 de febrero de 1992 fue un monumento a la torpeza: mal diseñado, peor ejecutado y cobardemente dirigido desde La Planicie, tuvo el resultado que merecía. Sin embargo, fue allí, en medio de la derrota militar, donde ese liderazgo nació definitivamente ante el país y el mundo. Lo que no pudieron hacer las balas que esa madrugada asesinaron a más de cien venezolanos, lo lograron apenas dos palabras: “¡Por ahora!” Esas palabras llegaron hasta los oídos de todos gracias a que fueron pronunciadas ante los micrófonos de unas radios y unas televisoras que no estaban sujetas ni a la censura ni a la autocensura…

Impactado por el hecho de que los micrófonos fueron más eficientes que los fusiles, pasaron luego seis años en los que ese liderazgo tejió una red de amistades, relaciones y complicidades. De esta forma, cuando en diciembre de 1998 ese liderazgo accede electoralmente al gobierno, los primeros invitados a la mesa del triunfo fueron dueños del capital, antiguos jefes políticos y las cabezas de grandes medios de comunicación…

En 1999, ese liderazgo asume y empieza a ejercer el poder en medio del más esperanzador panorama: Con la oposición en desbandada, con los precios del petróleo iniciando lo que sería la bonanza más alta y más prolongada de toda nuestra historia, con una Asamblea Constituyente redactando una nueva Carta Magna exactamente en los términos que desde Miraflores eran solicitados, no había razón para esperar el fracaso. Hasta quienes no habían votado por él creían que los cambios por venir serían para bien. Eran tiempos de esperanza para muchos…

…Que se transformaron en tiempos de decepción para casi todos. Si la esperanza de cambio democrático que este país vivió en 1958 tardó medio siglo en deteriorarse, la esperanza de redención social de 1999 en apenas diez años se volvió una promesa fraudulenta, eso que los venezolanos llamamos “un embarque”. Transcurrida una década, los barrios de todo el país siguen siendo escenarios de pobreza y violencia creciente; los trabajadores organizados –en Guayana, en el sector petrolero, en las salinas de Araya, en todo el país- denuncian la hipocresía de un gobierno que se dice “obrerista” pero que como patrón agrede a los trabajadores con la saña más brutal; en los pueblos de la Venezuela profunda los pobladores tienen que reclamar en la calle para que no los quiten servicios públicos fundamentales, y lo hacen colocando sus pechos desnudos frente a los fusiles de la Guardia Nacional…

Ante esta situación, el liderazgo que alguna vez fue popular toma medidas. Y no para rectificar, por cierto, sino para asegurarse la continuidad en el poder a pesar de estar perdiendo el apoyo popular. Así, en apretada seguidilla, se aprueban leyes que “legalizan” la trampa electoral y se plantean otras que “legalizarían” la censura, expresamente prohibida en la Constitución Nacional.

Hoy, ese “ex liderazgo popular” ha cerrado 34 emisoras de radio. Ese acto, disfrazado de prepotencia, en realidad revela una profunda debilidad. En efecto, si tuviera la fuerza de la razón y la fuerza del pueblo, ese “ex liderazgo popular” estaría debatiendo con esas radios y con todas las demás, demostrando que la batalla por los corazones y las mentes se gana con verdades y-sobre todo- con autoridad moral.

Pero el “ex liderazgo popular” ha envejecido. Ha engordado. Ha tolerado la corrupción. Se ha hecho cómplice de la ineficiencia. La excusa de los últimos años (“Chávez no sabe esto, lo tienen engañado, esta mal rodeado…”) se desgastó hasta volverse inútil. Aquel numerito de circo, de “regañar” en público a los ministros para luego ratificarlos o nombrarlos en puestos aun más importantes, ya no engaña a nadie. Hasta nuestros amigos que en Nueva Tacagua, en Carapita, en el 23 de Enero, en La Vega, en Petare, son chavistas e integran la red del Radar porque este es un espacio de encuentro donde se respeta a todo el mundo sea cual sea su posición política, saben que el portador de la esperanza de ayer es el responsable de los errores de hoy y que no merece ser el gobierno de mañana.

Por eso cerró las 34 radios, e intentará cerrar otras: porque ya no tiene moral para debatir públicamente, porque ya la esperanza no esta de su lado, porque ya no puede seguir echándole la culpa al pasado, porque ya el pasado es él mismo. Porque no tiene la fuerza de la moral, ni la fuerza de la razón, ni la fuerza del pueblo, y en consecuencia se afinca en las “fuerzas” que le quedan: la de la nueva aristocracia roja, la de la burocracia rastrera, la del dinero y la violencia.

Hasta ayer, cada vez que se decía que éste era un gobierno que estaba contra la libertad de expresión, un gobierno que quería hacer callar al pueblo como en los países comunistas, algunos venezolanos decían para si: “¡Que va! ¡Eso es una exageración de los medios! ¡Esa es una mentira de la oposición!”. Hoy, todos esos venezolanos tienen una evidencia, nueva y concluyente, en sus manos.

Cerrar 34 radios tiene un costo de opinión, un costo social, un costo electoral inmenso. Venezuela: ¡Prepárate a no callar! Chávez: ¡Prepárate a pagar, porque esa factura te la ganaste a pulso!